Referencia CAR 002 / AP
Oficial de los Miñones de Cabrera, 1839
Esta conocida compañía la formaban 100 hombres y eran en cierto modo una tropa de la total confianza de Cabrera y de su Estado Mayor, al que seguían a todas partes, sirviendo también en las prisiones de Morella y de otros lugares del Maestrazgo. Los uniformes que usaban aparecen descritos en Cabrera y su Ejército, si bien no dicen nada sobre el color del chaleco, que Bueno supone rojo y nosotros también, pues está en consonancia con el color de la escarapela y de la faja. De manera habitual usaban una corta chaqueta, con alamares cortos, de un estilo muy anticuado que se asemejaba al de los mozos de escuadra de Barcelona y también un capote corto con forro rojo para el invierno del mismo estilo.
Como curiosidad destaca que nunca quisieron usar la boina, algo más habitual de lo que se cree en el ejército carlista, principalmente en el de Cabrera, donde apenas un tercio de sus soldados las usaba, pero llama la atención su ausencia entre los miñones, porque por su proximidad al general, donde las diferentes unidades sí estaban razonablemente bien vestidas y entre quienes la boina era de uso general, debían destacar. Los oficiales, sin embargo, sí la usaban, siempre de color rojo.
Los miñones de Cabrera fueron extraordinariamente fieles al general tortosino y le acompañaron en su retirada hacia Cataluña, pasando con el a Francia en el verano de 1840. Tal vez por esta razón, una gran parte de sus componentes estuvieron entre quienes se pusieron de inmediato a sus órdenes en la Guerra de los Matiners en la década siguiente. De esta época hay constancia en algunos grabados de tropas carlistas vestidas como los viejos miñones pero con un uniforme de un color azul más claro y con los chalecos azules.
Morella. La capital del pequeño estado de Cabrera era una fortaleza soberbia que los ingenieros del Ejército de Aragón convirtieron en casi inexpugnable. Los «miñones» tuvieron en ella su principal acuartelamiento.